El Patrimonio de Cuauhtinchan y su región.
J.Eduardo Carranza Luna
Resumen:
Cuauhtinchan es una zona histórica donde se encuentran numerosos sitios arqueológicos (más de 60), infinidad de montículos piramidales (más de 200), así como una variedad de vestigios y vasijas de las diferentes épocas históricas sobre todo del periodo preclásico y posclásico, aunque existen indicios de que Cuauhtinchan se fundó hace mas de 1500 años –según el arqueólogo Miguel Medina Jean- y de que ya había algunos asentamientos humanos que datan de hace 20 mil años; también se han encontrado fósiles de mas de 1 millón de años de antigüedad y recientemente restos de un mamut en unos terrenos cercanos a la planta cementera CEMEX (Cementos Mexicanos). Cuenta con un convento construido por Fray Toribio de Benavente (Motolinia) en 1558. Así como patrimonio arquitectónico y natural que es testigo del tiempo.
Actualmente Cuauhtinchan linda al oeste y al norte con los municipios de Puebla (a 22 km de distancia) y Amozoc y se ha convertido en una tierra muy codiciada para el desarrollo de la industria cementera y vivienda, por lo que ha sido necesario realizar y actualizar los programas de desarrollo urbano, pero en el proceso las presiones político económicas para que estos se realicen a modo de los promotores y desarrolladores son enormes y de muy delicado trato por lo que el ICOMOS-Puebla, el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez pliego”, la Facultad de Arquitectura y el Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (CUPREDER), los tres de la BUAP, junto con las Asociaciones Civiles “el Encuentro del Jaguar y el Águila” y “Amigos de Cuauhtinchan, A.C.” se han unido para velar porque estos programas, en principio, den a conocer la importancia de los más de 200 yacimientos arqueológicos, paleontológicos, de los incontables recursos naturales con que cuenta la zona, así como de los problemas y riesgos que afectarían la cuenca hidrológica, a la flora y fauna endémica de la región que se pone en peligro y por supuesto de todos los monumentos históricos, arquitectónicos del periodo virreinal que se encuentran en la zona y que deben ser protegidos, preservados y puestos al servicio del desarrollo económico y social de esta zona cuyos niveles de pobreza son sumamente graves.
Desde 1995 fecha en que llegó CEMEX a Cuauhtinchan, en lugar de ser una planta que coadyuve con el desarrollo económico y social de la población se ha convertido en una amenaza para Cuauhtinchan, cuando llego tenia 680 hectáreas de tierra caliza –materia prima del cemento- y se teme que ya haya comprado otras 700 hectáreas de esta parte de la sierra de Amozoc.

Flora y Fauna
Juan Carlos Maceda
Resumen:
En relación a la flora y la fauna los habitantes de Cuauhtinchan, lugar con un origen prehispánico, conservan el conocimiento de la flora que lo rodea, además de la riqueza de este conocimiento se cuenta con una variedad florística que brindan perspectivas tanto para el avance del conocimiento en sí mismo, como en lo que respecta a su uso y aprovechamiento, y también en lo que respecta al uso y aprovechamiento de la flora, sin embargo, cada vez es mayor la velocidad con que esa riqueza natural se destruye, por lo que es impostergable la realización de protección de la zona.
La cubierta vegetal del municipio de Cuauhtinchan está profundamente alterada. La mayor parte de la superficie se compone de cultivos agrícolas y vegetación secundaria que incluye pastizales y matorral xerófilo. Dentro de los límites del municipio hay una pequeña porción de vegetación de galería de bosque de encino perturbado, que está confinado a las partes más altas.
La agricultura es una de las actividades más importantes para los habitantes, a pesar de la escasez de terrenos con características favorables para el desarrollo adecuado de la actividad agrícola ya que hay sitios en los que es imposible introducir instrumentos para el cultivo, y que las condiciones ambientales de la región y de cada parcela son diferentes, habiendo sitios más favorables para los cultivos que otros.
En este caso en particular, el conocimiento tradicional del uso de la flora, se ha visto afectado en gran medida por las perturbaciones a la vegetación, debidas a las actividades agrícolas y de pastoreo, actividades que perjudican en alto grado la vegetación de la zona. Sin embargo, la posible pérdida del conocimiento ha sido compensada con la aparición de una mayor diversidad florística, es decir, por la aparición de la vegetación secundaria, que en este caso es la que cubre una mayor extensión del municipio.